El PRI y el PAN en su laberinto – Raúl Rodríguez Cortés
Muy difícil, si no es que imposible, será que el PRI y el PAN salven su matrimonio o que se salven a sí mismos, si su militancia no exige cuentas a los dirigentes responsables de la debacle electoral que sufrieron el pasado 2 de junio y que, un mes después, los mantiene juntos, pero aturdidos, y absolutamente deseosos de separarse.